Los dioses tendrían que rendir examen
¡Qué malas costumbres tienen los Dioses! Jamás se les ocurre presentar antecedentes y credenciales que testimonien su existencia divina en forma fidedigna, y a su vez la indiscutible capacidad profesional.
La Ley Magna de las naciones, tendría que incluir una cláusula que obligue a las instituciones religiosas a convocar sus respectivos dioses para un examen de divinidad. Se podría implementar de la siguiente manera:
Todos los dioses existentes cumplirán los siguiente requisitos:
a) Cada uno en forma individual deberá presentarse … (Bien claro: pre-sen-tar-se) ante un jurado integrado por personas alfabetas.
b) El evento tendrá lugar en un determinado stadium el día y la hora establecida.
c) Ante la vista de la multitud, el Dios descenderá del cielo, como cualquier mortal baja por una escalera. Pero El o Ella, sin escalera.
d) En el caso de dioses-hombres contemporáneos, (que parece, los hay) tendrán que subir a la estratósfera como un cohete y luego descender raudamente.
Se aclara que esta modalidad de aterrizaje se exigiría a aquellas Divinidades Celestiales conocidas bajo una figura antropomorfa o zoomorfa áptera. Para las zoomorfas aladas, soles, etc. las condiciones serán distintas. A continuación algunos ejemplos:
Antropomorfas:
Ejemplo: Apolo. Apolonio de Tiana 1
Zoomorfas ápteras, es decir, sin alas:
Ejemplo: Diosa Gata Bastet.2 Dios Mono Hanuman.3
Zoomorfas con alas:
Deberán descender sin batir sus extremidades aladas.
Ejemplo: Colibrí Huitzilopochtli.4
Dioses identificados con el Sol:
Descenderá conformando una linda esfera de 20 metros de diámetro con fuego temperatura lo necesariamente baja para evitar una catástrofe en el stadium.
Ejemplo: Dioses varios.
Para graduarse oficialmente de Dios o Diosa, la Divinidad deberá contestar preguntas y realizar ante el jurado y público, una serie de prodigios a convenir, bastante rigurosos, de manera de convencer al Tribunal, de que es un Dios en serio.
Por una cláusula transitoria, habría que exigir a todas las Divinidades promocionadas por sus representantes oficiales y creyentes, que revaliden título a más tardar en el plazo de dos años. Las que no se presenten al examen serán destituidas. Todas, sin excepción.