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Dice Toynbee que son dignos de
admiración: 1 … los semidioses nacidos de madres humanas y de un progenitor
sobrehumano: un Heracles, un
Asclepios, un Orfeo, para mencionar solo ejemplos griegos. Estos seres semidivinos
de carne humana tratan con sus trabajos de aliviar de diversos modos la
suerte del hombre, y en los castigos infligidos a ellos por dioses celosos
comparten los sufrimientos de los mortales a quienes sirven. El semidiós – y
ésta es su gloria – está sometido como el hombre a la muerte, y tras la
figura del semidiós mortal se trasluce la figura mayor de un verdadero dios
que muere para mundos diferentes bajo nombres diversos; para un mundo minoico
como Zegreus, para un mundo sumérico como Tamuz, para un mundo hitita como
Atis, para un mundo escandinavo como Balder, para un mundo siríaco como
Adonis, para un mundo shií como Husayn, para un mundo cristiano como Cristo. |