Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web

“La Donación de Constantino”: un fraude papal

En el curso de los siglos VIII o IX se fraguó una famosa donación que el emperador Constantino le habría hecho en el siglo IV a Silvestre, obispo de Roma en el período 314–335. ¿En qué consistía ese presunto regalo del emperador al obispo de Roma?  Según Llorca, 1 en la entrega

…no solo de los territorios de los Estados pontificios, sino de todo el antiguo Imperio occidental.  Este documento fue utilizado en la Edad Media para fundar los derechos pontificios e introducido en el Corpus Iuris. …

También Constantino le “concedía” la potestad jurídica sobre el clero cristiano y la primacía sobre los obispos y los patriarcas.

El fraude tuvo vigencia hasta que su autenticidad fue rechazada en el siglo XV por Lorenzo Valla 2 y por el cardenal Nicolás de Cusa; 3 desde entonces es considerada una más de las fechorías papales.  Algunos investigadores opinan que “La donación de Constantino” fue fraguada en época de su Santidad Adriano I, entre los años 772/795 y habría tenido como objeto (entre otros), legitimar el dominio papal logrado en Italia por los Santos Padres en base a las donaciones de Pipino el Breve, proclamado rey de los francos en año 771. Pero otros investigadores opinan que la falsificación tuvo lugar en el siglo IX.

Dice Voltaire de “La donación de Constantino”: 4

La célebre donación que hizo el emperador Constantino, de Roma y toda la Italia al Papa Silvestre, se sostuvo como parte integrante del símbolo hasta el siglo XVI. Se supone que Constantino estando en Nicomedia, recibió el bautismo, que le administró el obispo Silvestre, el cual le curó desde Roma la enfermedad de la lepra que estaba padeciendo, y en recompensa le cedió inmediatamente la ciudad de Roma y todas sus provincias occidentales. Si hubiera redactado el acta de esa donación el director de la “Comedia italiana”, no la hubiera concebido con más gracia. Se añade que Constantino nombró a todos los canónigos de Roma cónsules y patricios, y que él mismo sostuvo la brida de la jaca para que montase el nuevo emperador-obispo.

No debe de extrañarnos nada si meditamos que esta historieta fue en Italia una especie de artículo de fe creída y reverenciada en toda Europa durante ocho siglos, y que han sido perseguidos como herejes los que no la creían.